Crónicas de un Festival I

Segundo día del Festival de Cine de la Habana y primero mío. Después de una extraña prueba de Literatura Cubana, partí raudo y veloz con mi amigo Rafa a consumir cine. Dos panes con jamón, típicos de nuestro país, un vaso de refresco para inflarlos y rumbo al séptimo arte. Pero antes, un episodio surrealista, algo que solo puede ocurrir en Cuba. No, no está relacionado con las monstruosas colas, fieles acompañantes del Festival; del cine Riviera salían personas con una suerte de tomos de grandes escritores: Dickens, Tolstoi, Baudelaire, entre otros. Horrorizado, uno pregunta el precio, y recibe el golpe: 15 pesos en moneda nacional. ¿Cómo? Pero si el libraco escrito por Periquito Pérez vale 50, y esto solo 15… ahí estamos nosotros para quejarnos, nunca estamos conformes con nada.

Llegamos al Yara, una pequeña cola comparada con las habituales, y listo para ver Las Acacias, coproducción argentina-española. La referencia era Cannes, mejor ópera prima. Un poco escéptico, porque las películas premiadas en el festival francés son muy lentas, comencé a ver la road-movie. Pero aquello iba sobre ruedas de camión, literalmente; yo siempre defiendo la necesidad de poseer un gran guión para realizar una gran película, pero en esta ocasión no fue así. Una majestuosa fotografía y un personaje muy bien desarrollado fueron suficientes para narrar una bella historia de ¿amor? entre dos desconocidos. ¿Y si me gustó por qué me quejo del ritmo del metraje? Sencillo. Estamos acostumbrados a la vertiginosidad de las películas hollywoodenses, y cuando encontramos algo diferente surge la expresión ¡Qué clavo! Nos cuesta ver películas de ritmos diferentes.

Salimos del Yara con una sonrisa en el rostro y conformes de la primera elección. Luego de un titubeo entre una película serbia y otra argentina, nos decidimos por la segunda, El notificador: una mezcla agridulce entre humor y espanto ante la profesión de Eloy, notificar a las personas que poseen citas con la justicia. Un hombre al cual no le basta amar su trabajo y desvivirse por éste para sentirse satisfecho. Siempre queda algo para hacer, o el tiempo no es suficiente para cumplir con todo. Un retrato fantasioso de la burocracia, donde es difícil definir la línea entre la parodia y la realidad. El único lunar del film es que el guión supera en algunas ocasiones a la puesta en escena, triste, pero no es el fin del mundo.

Y este fue el doblete expuesto por Rafa en Cubadebate; pero la tarde era joven y había tiempo para más.

A las 5 y 30 entré nuevamente a la Rampa para ver la cinta francesa Hermosas mentiras; una comedia romántica donde la risa fluyó a pesar de resistirme. No es la gran película, pero las fórmulas de los géneros están ahí para utilizarlas, y si el objetivo es hacer reír, pues el público se desternillará de la risa con el triángulo amoroso creado por Audrey Tautou, venerada actriz francesa por su actuación en “Amelie”.

Luego a casita, a refrescar para volver a la carga con la última tanda del 23 y 12. Leche, una peli turca que me golpeó movido; era turca, pero de la zona este, bien cercana a Rusia. Si antes me quejaba de la lentitud de Las Acacias, lo de Leche fue insufrible. El joven Yusuf, quien posee algún talento literario, vive junto a su madre, la cual le critica sus desenchufes del mundo e intenta devolverle los pies a la tierra para que la trabaje. El joven se siente abrumado por ella, hasta que la madre se enamora, y él comienza a sentir celos. Una vez más, nuestra costumbre de consumir cine norteamericano nos ha acostumbrado a juzgar una cinta por su cadencia, por su estilo, por su decorado. Y quizás hasta nos haya eliminado lentamente la capacidad de comprender, porque yo quiero creer que me llevé la idea propuesta por el director, pero no tengo la menor idea de si así fue. Espero más suerte con las otras dos partes de la trilogía, porque esta me dejó K.O.

Anuncios

Acerca de Javier Montenegro

Estudiante de periodismo
Esta entrada fue publicada en Arte, Cine, Cine Latinoamericano, Crónica, Festival de Cine Latinoamericano, Surrealismo y etiquetada , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Crónicas de un Festival I

  1. Maribel dijo:

    Excelente gracias!!!!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s