Día de historia

Piezas de la antigua imprenta de Guanajay

Piezas de la antigua imprenta de Guanajay

Es gracioso como se desarrollan algunos días. Ayer me levanté temprano porque iban a pintar en mi casa; saqué los muebles de la sala, ayudé con los andamios y por suerte escapé de la brocha, la cal y el vinil; solo un pequeño contratiempo en mis horas de dormir, o al menos eso pensé yo. Según mi papá, Nelson me buscaba en la puerta; pensé que era para recordarme la actividad del día del historiador. Pero mi padre no se aprende los nombres de mis amigos del grupo espeleológico: era Camuheiras para que lo ayudase a mover unas piezas al museo.

Rodillos de la antigua imprenta de Guanajay

Rodillos de la antigua imprenta de Guanajay

Llegué a un atelier, desconocido para mí, y me encontré a Luis y al otro “abuelo” de la casa de combatientes intentando mover una monstruosa pieza de hierro. Era la antigua imprenta de Guanajay “El Heraldo”, de José María Valdés; de principios del siglo XX, estuvo funcionando por casi una centuria, pero hace 20 años se detuvo para darle mantenimiento. Me espanté al ver todas las cosas que debíamos mover al museo en unas horas. Nelson llegó y los ojos casi se salen de sus órbitas al ver aquello. Después de conseguir un tractor, y con su habitual hiperactividad, Camuheiras casi nos obligó a cargar el desguace de piezas. Según me explicó, la última persona en trabajar con ella está dispuesta a armarla, y existen planes de crear una sala de periodismo en el museo de mi querido pueblo embrujado.

Aceite de quien sabe cuándo, cajones que caían de las alturas, un estante de cedro donde colocaban las placas con las letras, otras con imágenes del pueblo o diferentes cintillos, sin dudas, un lugar peligroso. Tenía un poco de miedo que alguno de los “metalitos” me cayera en un pie y se me desgraciaran las vacaciones. Con mucho cuidado, comenzamos a sacar las piezas. Era raro moverme en un ambiente que debía conocer pero que en realidad ignoraba.

Gilda Guimeras Pareja

Gilda Guimeras Pareja

Después de las habituales escaramuzas con la burocracia y la desidia, y en una lucha por salvar un fragmento de cultura de la Atenas de Occidente, materias primas de Artemisa no pudo eliminar la mole monstruosa que yacía desarticulada ante nosotros. A veces me asombro de la indiferencia mostrada por los dirigentes hacia la historia de nuestro pueblo; quizás venga con el cargo.

Juan Antonio Pérez Rivero

Juan Antonio Pérez Rivero

Sin ninguna paciencia y con plazo hasta las once y media de la mañana, sacamos las partes más pesadas para aprovechar el transporte. Después de montar todo lo posible me fui a mi casa para darle cepillo a mis manos antes de bañarme. No les cabía ni una gota más de grasa, ni de aceite o polvo. Me daba pena, pero yo no iba a seguir con esa tortura en el museo. Aún quedaba la actividad por el día del historiador.

Para propiciar una crónica facilista, para arruinar el día, o sencillamente porque en verano Guanajay es un desagüe, una fuerte lluvia con rayos incluidos dio inicio a la actividad en la supuesta casa natal de Carlos Baliño. Gilda Guimeras Pareja, eterna defensora de la historia de la localidad, fue una de las homenajeadas, y recibió las distinciones Francisco Pérez Guzmán, por 25 años como miembro de la Unión Nacional de Historiadores de Cuba y la distinción José Cantón Navarro, por la enseñanza de la historia.

Pero fue Juan Antonio Pérez Rivero el gran homenajeado al recibir la distinción José Rafael Lauzán, por la obra de toda una vida al trabajo dedicado a la historia. También fueron reconocidos Ismael Puigvert Valdés y la iglesia católica San Hilarión, por el apoyo brindado siempre en las investigaciones.

 Ismael Puigvert Valdés

Ismael Puigvert Valdés

Otros de los reconocidos fueron algunos de los miembros del Grupo Guamuhaya, quieneslentamente han enriquecido la colección de objetos del museo del pueblo.

El museo y sus trabajadores también recibieron su parte en el homenaje.

Hubo un acontecimiento raro en la celebración, y es que los invitados, entre ellos un miembro de la junta nacional, llegó un poco tarde, para ser exactos, cuando ya nos marchábamos todos. A esa hora… bueno, la verdad es que yo me fui.

Anuncios

Acerca de Javier Montenegro

Estudiante de periodismo
Esta entrada fue publicada en Arqueología, Crónica, Espeleología, Grupo Guamuhaya, Guanajay y etiquetada , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

4 respuestas a Día de historia

  1. Carlos Manuel Álvarez dijo:

    por azar, como casi siempre me pasa con todo, entré al blog, ya casi me tengo que ir del internet, que también en m vida es cuestión de puro azar, y no he podido leer a profundidad, pero he visto algunos post, y he visto los finales de los post, y son, me parece a mí, excelentes finales, y si uno sabe cerrar una historia, si uno es contundente, uno sabe escribir, porque la última línea es muy difícil, y cada vez que leí una me fui satisfecho. Por menudeces como estas quizás termine abriéndome un blog, es probable, para septiembre, y para compartir las penas albicelestes. Saludos, Carlos.
    Me cuadra el desenfado, sin poses, aunque caigan mal, pero siempre sin poses, me cuadra eso.

  2. muchísimas gracias Carlos, viniendo de ti, es un elogio importante. ojalá te unas pronto a la blogósfera.

  3. Me encanta que hagas estos trabajos locales, que a mí en mi alocada ciudad se me hacen imposibles. Los disfruto mucho, la verdad. Sobre lo que escribiste, la desidia es una enfermedad infernal que nos come, en La Habana. en Guanajay, y en la punta de Maisí. Un abrazo.
    R

  4. Uxmal dijo:

    Toca’o, está toca’o. Hemos hablado de esto muchas veces y lo realmente notable (= triste o muy triste) es que lo sigamos haciendo. Para mí el “Guanajo” es como Macondo, tuvo un boom, un auge; y ahora se está pirando. Hay manos, como las que citas, que lo agarran al suelo y no lo dejan desaparecer, dentro de un viento similar a aquel que se llevó lo que quedaba del asentamiendo descrito por el Gabo. Pero un día va a llegar, un día aparecerá ese viento, un Charley definitivo que se va a llevar hasta los puentes. Estamos condenados; como aquel pueblito de la película de “Car”. Je,,je! Pensé que el petróleo iba a retardar agunas décadas la desaparición, pero ni petróleo hay.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s