Guajaibón, perdidos por siempre.

Después de una mala noche, recostados a árboles y piedras, preparamos un desayuno relámpago y seguimos bajando los pocos metros que nos quedaban para llegar a la base. Dos buenas noticias recibimos en la ladera de la montaña vía celular: Barcelona había derrotado 2-0 al Real Madrid, con dianas de Xavi y Messi; y teníamos transporte de regreso. La misma guagua nos esperaría donde nos dejó para recogernos a la una de la tarde.

Menos de 50 metros nos faltaban para llegar a la base, donde los que estaban claros y no subieron aún dormían. Cuando nos íbamos, llegó un camión con unos muchachos y unos militares para triunfar en lo que nosotros fracasamos. Había muchachas en saya, sandalias y chancletas; sonreí y nuestra verdadera Odisea comenzó, porque lo de Ulises fue un viaje de niños.

Los guajiros nos habían explicado cómo regresar a La puerta de hierro sin perdernos, o al menos eso creíamos. Nadie recordaba cuál era el trillo que debíamos tomar y las discusiones salieron a flote. Nelson vs Aliet; el profe vs José Julio (novio de Laura). Jhonah y yo esprintamos todo lo recorrido para preguntar a los militares cuál camino debíamos tomar. No había un alma allí, todos habían subido y ganas no me faltaron de llevarme el camión; en ese momento me arrepentí de no escuchar a mi padre y sacar la licencia.

Regresamos al grupo y las discusiones seguían. En un ataque de histeria, decidí irme por un trillo, y por suerte, todos me siguieron. Está de más decir que me perdí y terminamos en las aguas de un río. El camino desapareció lentamente y no me quedó más remedio que seguir el consejo del Luis Ramón: “los ríos desembocan en el norte, debemos seguirlo hasta que cruce la carretera en algún momento”. ¿Se imaginan el caos formado con semejante afirmación? Horas caminando, con el agua por las rodillas y subiendo, y todo el tiempo en dirección oeste. Manuel, guajiro viejo de Las terrazas, decidió separarse del grupo y seguir uno de los tantos trillos que iban hacia el norte; lo siguieron Cyntia, Karla y Tony. Laura, José Julio y Jhonah se fueron para Sagua, y no precisamente a garsín. El resto de los suicidas seguimos dentro del agua. Todo el tiempo avanzamos con el Pan de Guajaibón a nuestra izquierda, y el río no daba muestras de girar al norte. Mientras más caminábamos, más cosas salían de nuestras mochilas: la comida que sobró, e incluso el agua, quedaban atrás. Cuando la desesperación nos tenía cogidos por el pescuezo, en especial a mí por el asunto de la guagua, Romero cedió y salimos de aquellas aguas infernales.

Rompiendo todo tipo de plantas con espina llegamos a otro trillo muy poco transitado, paralelo al río; nuestra dirección ahora era de 180 grados con respecto a la anterior; bastante rápido llegamos a una encrucijada. Estaba irritado. Milagrosamente, Tony me llamó al celular, y me explicó por dónde debía ir. Encontramos el terraplén donde el profe no nos permitió acampar la primera noche y a toda marcha, con las pocas fuerzas que teníamos, “corrimos para la guagua”. Fueron más de 5 kilómetros bajo el sol y con ese mágico reflejo que produce el cocó que deja medio ciego a quien camina por él.

Parando constantemente y con las piernas temblando, llegamos al transporte… parecía mentira que nos perdiéramos tres veces en un mismo lugar. Como es lógico, fuimos la burla de muchos cuando llegamos a la escuela; pero de estas vacaciones no pasa que yo le de dos cocotazos a Maceo.

Tan cerca...

La montaña… El Pan de Guajaibón.

Reflejos

Maravilloso lago para darse un baño.

Punto negro

Ligeros contrastes.

Pequeño aliciente

¿Se aproxima una tormenta?

Palmas chapoteando

Palmeras en el agua.

Manuel, el terracero

Manu, el terracero, en la vanguardia.

Diente de león

Un diente de león, debe ser el último que queda.

Curujey

El Curujey, una de las plantas más habituales de la zona.

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Acerca de Javier Montenegro

Estudiante de periodismo
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3 respuestas a Guajaibón, perdidos por siempre.

  1. Mary Lou dijo:

    Alguien logro subir por fin? como?! llegaron hasta el rio?! pero seran..?! vea esto y mas en el proximo capitulo jajajaja. Antes me daba pena, pero ya estoy comoda escribiendo comentarios, jajajajaja ay dios, preparate JV, jajaja

  2. cynthia dijo:

    de q le damos los cocotazos se los damos, aunque ustedes tengan q darme otro par a mi mientras suba, no en serio, prometo portarme bien, espero q en este viaje todo sea menos dificil, y digo menos dificil porq facil no va a ser, el trillo q sube la loma esta durrroooo, espero q la recompensa la tengamos esta vez, porq lo q fue la otra, la recompensa fueron unas cuantas garrapatas -de eso no hablaste-. kiero dormir en la cima de esa loma.

  3. bueno, lo de las garrapatas era algo personal, pero ahora lo sacaste a la luz….

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